Entrenar el carácter


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En la pasada Píldora de Inspiración comentamos que desde hace años numerosas corrientes de la educación y del pensamiento están alertando de que vivimos en una sociedad “blanda”. Determinadas actitudes como la sobreprotección a los hijos, el victimismo, el autoengaño y la homologación del conocimiento y del rendimiento por el nivel más bajo, por poner sólo algunos ejemplos, reflejan que algo no está funcionando bien en nuestra sociedad.

En esta especie de infancia o adolescencia mimada continua –a pesar de la edad cronológica de la persona- sólo crece la baja autoestima, el sufrimiento y el egoísmo. Cualidades poco favorables para afrontar una época de cambio o un cambio de época. Independientemente de cómo lo llamemos, lo que sin duda estamos viendo es que la velocidad del cambio es cada vez mayor y quien no lo afronte con decisión y coraje, quien no se prepare adecuadamente y no se adapte puede quedar fuera.

Durante una conferencia que impartí sobre neuroliderazgo, uno de los asistentes me preguntó cómo podía entrenar la resiliencia. Respondí haciendo una comparación con cualquier tipo de entrenamiento físico. La única manera de conseguir buenos resultados en el fitness es enfrentarnos a la realidad y practicar, practicar, practicar una y otra vez añadiendo dificultades en número de repeticiones o sucesión de varios ejercicios concatenados, por ejemplo. Con ello robustecemos determinados músculos o ganamos en flexibilidad.

Para entrenar la resiliencia los libros de autoayuda, las charlas motivacionales, las terapias u otras técnicas similares están bien, pero sirven relativamente de poco. Contribuyen, sin duda alguna, para calmar la ansiedad o la frustración o el agobio… Pero la realidad con sus circunstancias sigue estando delante y hay que afrontarla por uno mismo, sin más.

No hay escapatoria. Tenemos que pasar por el ojo de la tormenta y padecerla…..

En mi experiencia, tanto propia como profesional entrenando la calidad de las personas, he comprobado que los mayores aprendizajes y los que más huella dejan en nuestro carácter fueron producto de las dificultades y frustraciones que hemos tenido que superar en cada momento de nuestra vida para seguir adelante.

Leí hace unos días una entrevista a Pilar Gómez Acebo, a quien valoro mucho, donde decía que no estamos preparados para recibir un “no”, que hemos atrofiado la resiliencia porque es un músculo que no usamos. Y esto lleva a que el nivel de autoestima general sea muy bajo en España –los últimos de Europa según comentaba Pilar.

De la baja autoestima viene el autoengaño. No querer ver la realidad tal como es induce a una frustración continua y de ahí a la depresión….poco camino queda. Es alarmante el consumo de antidepresivos que se ha triplicado en la última década en España. Estos medicamentos sólo aplacan los síntomas, pero no son la solución.

Parece que tenemos una “solución mágica” dando mensajes positivos constantemente.  De nada sirve camuflar ni negar las circunstancias. Más tarde o más temprano la vida nos presenta con toda crudeza lo que tenemos que afrontar y en esos momentos hay que tener confianza en que seremos capaces de superar los retos.

En esta línea de pensamiento se mantiene Toni Nadal, quien en una charla TED sobre el valor del esfuerzo, contaba que a su sobrino le decía las cosas tal cual eran. Le evitaba el autoengaño para prepararse mental y técnicamente ante unas circunstancias que la realidad le mostraría sí o sí, aunque a ellos no les gustara.

Su labor con Rafa Nadal, como él dice, no era el aspecto técnico, sino entrenarle el carácter. ¿Cómo?

  • Aceptando la realidad por difícil que fuera para buscar soluciones,
  • Evitando el autoengaño
  • Eliminando las justificaciones y quejas
  • Entrenando en las peores condiciones
  • Fortaleciendo el carácter para mejorar la capacidad de aguante
  • Entrenando con perseverancia, esfuerzo y disciplina.

Sin duda alguna parece que lo hizo muy bien, ¿verdad?

Una joven promesa de la tecnología

Imagen Ananya Chadha Twitter

En la pasada Píldora de inspiración hicimos un repaso de las distintas vertientes de la solidaridad y la contribución activa que están aportando las generaciones más jóvenes.

Han desfilado los nombres de Guillermo Martínez, Gino Tubaro y Mateo Salvatto entre otros, quienes, con creatividad e ingenio sorprendentes, hicieron realidad dispositivos y aplicaciones que facilitan la vida a muchas personas con problemas de movilidad y/o de limitaciones auditivas.

El espíritu que guía Píldoras de inspiración es el cambio positivo en la realidad que nos rodea. Construir un mundo más justo y más dispuesto a tender una mano al que sufre.

La historia de hoy tiene nombre de mujer y está protagonizada por Ananya Chadha. Es una joven canadiense de tan sólo 16 años que piensa que “la única manera de crear un futuro mejor para la humanidad es incrementar la inteligencia humana”.

Sorprende ver esta actitud tan positiva y decidida en una adolescente ¿verdad?

Ananya forma parte de un ambicioso programa de “aceleración de personas” que promueve The Knowledge Society, una incubadora de innovación especializada en desarrollar el talento y habilidades de la próxima generación de emprendedores de entre 13 y 17 años.

La labor de esta joven está enfocada en el desarrollo de la interfaz cerebro – ordenador, es decir, la pasarela de comunicación directa entre un cerebro conectado a un dispositivo externo.

Actualmente Ananya es la desarrolladora más joven especializada en este tipo de interfaces. Podemos ver un video de Discovery Channel donde esta adolescente explica cómo utiliza sus ondas cerebrales para encender y apagar música o manejar un coche de juguete de control remoto.

También Microsoft y Udacity han apoyado algunos proyectos de esta estudiante dirigidos hacia el desarrollo y la construcción de coches y prótesis controlados por el cerebro, además de juegos de realidad virtual.

Pero el interés de Ananya no se queda sólo en el campo de la interfaz cerebro-ordenador, sino que se extiende también a otros ámbitos como la genómica y la tecnología blockchain.

Durante sus prácticas como estudiante en investigación genética dentro del Hospital de Toronto para niños, pudo aprender de varios expertos en bioinformática y desarrolladores de learning machine.

Ananya comenta que una parte relevante de la comunidad científica está en transición hacia el uso de la inteligencia artificial como un método para detectar mutaciones en el ADN.  Considera que este podría ser un camino, lógicamente todavía no explorado al completo, para encontrar cura de enfermedades provocadas por esas mutaciones.

Su aspiración es crear una empresa que impacte positivamente en la vida de millones de personas. Por eso su máximo foco está en construir las habilidades y el conocimiento necesario para hacerla realidad.

Comunicación más allá de las discapacidades físicas

Presentación de ¡Háblalo!

Existe un amplio número de personas a las que no resulta fácil estar en comunicación. Importantes limitaciones en la audición o el habla les impiden relacionarse “normalmente” con los demás y necesitan el lenguaje de signos.

De la comunicación más allá de las discapacidades físicas hablamos en nuestra Píldora de inspiración .

Este ha sido el afán de Mateo Salvatto, joven argentino, de tan sólo 19 años, que recibió el Premio Innovador Humanitario del Año otorgado por MIT Technology Review a menores de 35 años.

Presentación de ¡Háblalo!

Mateo fundó y dirige la empresa Asteroid Technologies , especializada en robótica y alfabetización digital. Hace un par de años creó la aplicación ¡Háblalo! que transforma el móvil en una herramienta que habla y escucha por la persona con alguna limitación auditiva.

¿Cómo le surgió esta idea?

La madre de Mateo es profesora de sordos e intérprete de lenguaje de signos desde hace varias décadas. Esto le llevó a conocer de primera de mano los sufrimientos de estas personas para realizar tareas absolutamente simples y cotidianas.

En su tiempo libre este joven estudiante, con un elevado espíritu solidario, se dedicó a programar una aplicación, cuyos primeros usuarios fueron su propia madre y sus amigos sordos más próximos.

Imagen de Hablaloapp

¡Háblalo! Tiene una serie de mensajes preestablecidos para hacer muy ágil la comunicación y cuenta con un sistema de traducción “texto a voz – voz a texto”. En el video “Presentando Háblalo” se explica cómo funciona.

Algo muy interesante es que no se necesita conexión a internet. Esta característica facilita mucho su acceso en determinados entornos económicamente desfavorables.

¡Háblalo! es una aplicación gratuita. Tiene más de 50.000 descargas en Google Play y usuarios en más de 45 países y funciona en varios idiomas.

Imagen de ¡Háblalo! App

La idea de Salvatto es hacer esta aplicación más universal y global. De ahí que siga desarrollando versiones para diferentes sistemas operativos móviles y para PC. Por ahora sólo está disponible en Android.

¡!Y no se conforma sólo con esto!!

Mateo también está diseñando controles más sencillos para usuarios con problemas motrices. Es decir, que la interfaz pueda variar según las necesidades de una persona con parálisis cerebral o las que pueda tener una persona sorda.

Sorprendente ¿verdad?

Mateo fue campeón de robótica y es también asesor en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires.

¡!Una muy interesante y prometedora trayectoria para un joven de su edad!!

En la web de Asteroid Technologies se puede leer “Viajando por el espacio creando tecnologías innovadoras que financian tecnologías gratuitas para personas con discapacidad”

Desde luego, una inspiradora y altruista misión la que tienen por delante Mateo Salvatto y su equipo. Solidaridad, generosidad e innovación al servicio de quienes padecen limitaciones físicas.

¡!Un mundo más humanitario de la mano de la tecnología!!

¿Un cerebro feliz para alcanzar la felicidad?

Imagen de Pixabay
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En la primera Píldora de inspiración de este año nos adentramos en conocer algunos aspectos del sentimiento de la felicidad  relacionados con el cerebro, ese maravilloso y complejo órgano vital que supone una parte del “hardware” y del “software” de nuestro cuerpo.

Si buscamos en Google la palabra “Felicidad” aparecen 183 millones de referencias, sólo en español. Pero, no sólo es una palabra muy buscada, sino que es, tal vez, una de las máximas aspiraciones que tenemos como seres humanos: ser felices.

Desde el punto de vista de la neurociencia y la biología, en el cerebro tenemos unos químicos naturales: las hormonas. Cuatro de ellas se relacionan especialmente con la felicidad.

La investigadora Loretta G. Breuning, autora del libro Hábitos de un cerebro feliz», explica que cuando el cerebro emite uno de estos químicos, nos sentimos bien.

Veamos cuáles son:

– La dopamina. Nos proporciona la alegría y la energía necesarias para encontrar o lograr lo que estamos buscando. Supone una fuerza de motivación en tareas que implican mucho esfuerzo.

Se activa cuando damos el primer paso hacia un objetivo y cuando lo vemos realizado.

¿Cómo podemos elevar su nivel en el organismo? Estableciendo pequeñas etapas a realizar, que iremos celebrando a medida que logramos su cumplimiento, además de agradecer todo lo bueno que tenemos en nuestra vida.

– La endorfina actúa como un calmante natural ante el dolor, sea físico o emocional, y nos permite continuar adelante. A veces también produce cierta euforia

Sonreír, bailar, cantar o trabajar en buena sintonía con otras personas incrementa los niveles de esta hormona. Además, estas acciones nos ayudan a reforzar los lazos sociales y aumentar la tolerancia al dolor o al sufrimiento.

– La oxitocina está vinculada a nuestra afectividad y también al sentido de pertenencia a un grupo. Se la relaciona y mucho con el instinto maternal.

Desde tiempos prehistóricos, la vinculación social es vital para la supervivencia porque favorece la reproducción y la protección contra los depredadores y los cambios medioambientales.

Esta hormona se genera en la relación de confianza con otras personas.

– Por último, la serotonina facilita la sensación de paz y seguridad que experimentamos al ser respetados por los demás. 

La ausencia de serotonina genera depresión o soledad. De ahí que sea muy importante para aumentar su presencia, recordar momentos felices, hablar con un familiar querido o una persona amiga.  También ayudan pequeñas gratificaciones como tomar el sol, recibir tratamientos corporales suaves y hacer ejercicio físico. La serotonina fluye cuando nos sentimos valorados o estamos en posición de liderazgo.

Estas hormonas son controladas por nuestro sistema emocional. Se activan cuando el cerebro detecta algún estímulo positivo, algo bueno para la supervivencia y se desactivan después que se cumplió ese propósito.

Esto lleva a pensar que somos capaces de cambiar nuestro estado emocional y alcanzar un grado elevado de satisfacción y vivencias positivas. Podemos –con nuestros pensamientos y actitudes- encontrar un camino hacia la felicidad sin que haya un estímulo exterior.

Extraordinario, ¿verdad?…Todo un gran reto…!!!

Balance vital del año

Imagen de Pixabay
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Estamos a punto de cerrar 2018 y en la sección Píldoras de Inspiración del programa enComunicación hablamos de cómo hacer el Balance vital del año.

En esta época es muy normal hacer un repaso de lo que hemos vivido. Las personas que nos han acompañado y las que se han marchado, los pasos que hemos dado en nuestro crecimiento personal y profesional, los sueños que se han cumplido, …y también lo que no hemos podido lograr y las lecciones que hemos aprendido de nuestros propios errores.

Como si se tratara de un Balance financiero, abrimos las cuentas del Activo y del Pasivo de lo que ha sido nuestra vida en este año para responder a preguntas esenciales y colocar nuestras respuestas en uno u otro lado. Así, sabremos de manera muy gráfica qué energía nos impulsa hacia adelante y qué opciones tenemos que superar.

Propongo realizar este balance vital en cuatro niveles de profundidad.

En el plano material y físico:

  • ¿Cómo es nuestra salud? ¿Cómo la cuidamos? ¿De qué manera nos nutrimos y vivimos una vida sana?
  • ¿Cómo está nuestra casa? ¿Vivimos en una situación cómoda? ¿Cómo mantenemos nuestro espacio vital en ella?
  • ¿Cómo están nuestras finanzas? ¿Qué situación económica tenemos? ¿Cómo administramos nuestras entradas y salidas de dinero?
  • ¿Y nuestro trabajo? ¿Es todo lo agradable que nos gustaría o podríamos cambiar a algo mejor? En el caso de no tenerlo, ¿Cómo podemos acceder a un empleo o crear el nuestro propio?

Pasamos de lo tangible a lo intangible ahora con el plano emocional:

  • ¿Cómo están nuestras relaciones?
  • ¿En qué entorno familiar vivimos ¿Cómo nos sentimos con nuestros padres, parejas, hijos, hermanos…?
  • ¿Cómo son nuestras amistades? ¿podemos contar con ellas en momentos que necesitamos escucha y apoyo?
  • ¿Cómo es nuestra relación con los colegas de trabajo?

En el plano mental:

  • ¿Qué hemos aprendido o qué necesitamos aprender para estar al día en nuestra profesión o en nuestras aficiones?
  • ¿Nos hemos “reciclado” en aprendizajes técnicos?
  • ¿Hemos viajado a algún país distinto al nuestro? ¿qué hemos vivido y aprendido allí en comparación objetiva con nuestro entorno geográfico habitual?

Por último, en el plano espiritual o más trascendente:

  • ¿Hemos sido altruistas con los demás? ¿Hemos colaborado como voluntarios con alguna iniciativa solidaria?
  • ¿Hemos ayudado a personas cercanas o no tan cercanas a la hora de escuchar sus problemas o de animarlas u orientarlas en algún aspecto práctico?
  • ¿En qué medida hemos vivido experiencias trascendentes o de desarrollo personal en el año?
  • ¿Nos hemos conectado con nosotros mismos a través de la meditación, de la contemplación de la Naturaleza o de alguna actividad creativa?

Con esta “auditoría interna” podremos evaluar aciertos y frustraciones que hemos tenido en las diferentes áreas de nuestra vida. Nuestro objetivo es disfrutar de una vida plena y feliz. Y, para alcanzar la felicidad, primero tenemos que identificar los obstáculos que se interponen en el camino, solucionarlos en la medida que sea posible y centrarnos en los aspectos positivos para vivirlos en plenitud, potenciando nuestro optimismo y autoestima.

Educar para la vida

Imagen César Bona en Web del Maestro CMF
Imagen César Bona en Web del Maestro CMF

 

En Píldoras de Inspiración del programa enComunicación hablamos de la celebración del Día del Maestro el pasado 27 de noviembre. Desde este blog quiero agradecer a aquellas maestras y profesora/es que tuvieron un importante papel en mi vida, me impulsaron a aprender y desarrollarme como persona.

Y de la labor tan importante que realizan los maestros quiero destacar el caso de César Bona, reconocido hace tres años como uno de los finalistas del prestigioso Global Teacher Prize. Es uno de los maestros referentes de España por su carácter innovador y comprometido que ha inspirado a sus alumnos y a la comunidad, por sus libros y sus conferencias.

Le he visto en algunas entrevistas muy interesantes. Por eso quiero compartir varios mensajes relevantes.

El primero de todos.  Bona considera que un maestro es “la persona que inspira para la vida”

Coincido plenamente con él por la visión actual que tengo de algunas de mis maestras del colegio de EGB de entonces. Estoy segura de que todos recordaremos algún maestro que nos haya dejado buenos recuerdos en nuestro paso por la escuela. Hasta puede que lo que nos enseñó nos haya servido en algún momento importante de nuestra vida.

Aquí yo también diferencio la palabra “maestro” de la palabra “profesor”. Me resulta mucho más cercano el maestro porque el recuerdo es de mi infancia y seguirán siéndolo a pesar del paso del tiempo. En cambio, la palabra profesor adquiere otra connotación distinta en niveles superiores de educación y puede suponer una cierta lejanía humana respecto de la figura del maestro.

Otra idea interesante de César Bona es que conjuga tres aspectos imprescindibles: educación, sociedad y vida. Menciona una frase muy significativa “La escuela es el mejor lugar para ayudar a las familias a educar a los niños”

La familia es, sin duda alguna, el primer órgano educativo que tenemos desde nuestro nacimiento. Ahí es donde se colocan los cimientos de nuestra educación personal, social y en valores. Después, vamos a la escuela a aprender más conocimientos y reforzar los valores en la convivencia.

Por eso es tan importante que familia y escuela trabajen en equipo. La finalidad de ambas debería ser Educar para la vida.

Además, comparto con César que ser maestro es un gran privilegio y una gran responsabilidad. “Ser”, ese es el matiz para mí más relevante en la educación. Hay muy buenos maestros que sienten vocación y son auténticos profesionales en su día a día. Y les tenemos que reconocer el importante esfuerzo y trabajo que hacen para la sociedad siempre, no sólo en el Día del Maestro –o el Día Internacional del Profesor según la mención de Naciones Unidas-.

Para finalizar, uno de los muchos mensajes inspiradores de César Bona, “debemos mirar cada uno dentro de nosotros mismos para dar todo lo mejor que llevamos y transmitirlo a los niños. De esta manera, los niños también responderán con todo lo mejor de sí mismos y esto se transmitirá a la sociedad”

 

 

Aprender ciencia: una terapia para niños hospitalizados

Imagen Cienciaterapia.org
Imagen Cienciaterapia.org

 

La salud es importante para todos, pero mucho más en la infancia, etapa de desarrollo y crecimiento físico sin igual en la vida humana.

Pero no siempre sucede así. Las enfermedades, algunas muy graves y severas, afectan también a los niños y les obliga a pasar largos períodos en el hospital. Esto influye en la vida familiar, el ritmo escolar y sobre todo en el estado anímico de ellos y sus padres.

Seguro que todos conocemos alguna ONG que está haciendo una estupenda labor para aliviar el dolor, la tristeza y el aislamiento que sufren estos niños en los hospitales.

En Píldoras de inspiración del pasado programa enComunicación hablamos de Cienciaterapia que se dedica a la difusión divertida de la ciencia a través de talleres lúdicos a niños hospitalizados.

La iniciativa surgió de Jesús Ángel Gómez, un joven químico que puso en marcha talleres con psicólogos, médicos y educadores. Se busca un fundamento científico atractivo para hacer experimentos y a partir de ahí se pone en práctica con elementos caseros como vinagre, globos, Cd’s,…

A los niños les entra la curiosidad de investigar al mismo tiempo que aprenden ciencia de una manera clara y muy sencilla. Así, la química, biología, matemáticas o la física, adquieren una nueva dimensión para estos pequeños.

Al mismo tiempo supone un alivio de sus dolores y la situación que les mantiene hospitalizados. Mejora su estado de ánimo y el de sus familias haciendo más positiva la recuperación y la estancia en el centro.

Hasta el momento, según se menciona en la web de Cienciaterapia, han sido beneficiados 4.100 pacientes en distintas unidades oncológicas, pediátricas y de salud mental infantil en 9 hospitales.

Para la divulgación científica al público infantil la ONG selecciona profesionales voluntarios que tienen las habilidades necesarias tanto en conocimiento como en comunicación con los niños. Les proporciona una formación específica en docencia y acompañamiento hospitalario.

Un aspecto importante es que reciben continua formación psicológica, sanitaria y científica para realizar su labor divulgadora y de acompañamiento.

Cienciaterapia ha conseguido varios premios, menciones y reconocimientos, pero lo más importante ha sido y seguirá siendo la gratitud y la alegría de los niños por la divertida manera de aprender aspectos de la ciencia.

Sin duda, la iniciativa de Jesús Ángel con su equipo es fuente de una clara inspiración y alegría en estos niños y sus familias para continuar adelante en las más adversas circunstancias de salud.

 

 

Periodismo en positivo

 

 

http://impactjournalismday.com/
Imagen web Impact Journalism Day

Una de las primeras lecciones que recibimos en la facultad de periodismo es que si un perro muerde a un hombre no es noticia, pero si ocurre lo contrario se convierte en noticia por lo insólito de la situación. Así comenzaba la Píldora de inspiración del pasado programa enComunicación.

Otro dicho periodístico que nos enseñan desde que comenzamos nuestra labor como periodistas es que “Una buena noticia no es noticia”.

Pero, hace ya más de dos décadas, el Defensor del Lector del diario El País planteaba las quejas de lectores por no recibir noticias positivas y la falta de historias que alentaran la confianza en un mundo mejor.

Transcurrieron muchos años hasta ver satisfecha esa necesidad que reclamaban lectores de todo el mundo…

Así surgió Impact Journalism Day, una iniciativa internacional cuya labor, apoyada por los 50 diarios más importantes del mundo, consiste en divulgar historias sobre iniciativas y experiencias constructivas y positivas que contribuyen a mejorar la realidad social en diversos ámbitos y lugares de nuestro planeta, en cuanto a educación, energía, salud, empleo, finanzas, movilidad…

En 2012 Christian de Boisredon fundó la empresa social Sparknews, cuyos objetivos son identificar, compartir y difundir soluciones positivas ante los problemas más importantes de nuestro tiempo.

Facilita que las iniciativas positivas aumenten su visibilidad y cobertura mediática, además de inspirar a los lectores para actuar y apoyar acciones encaminadas hacia un mundo inclusivo y sostenible.

Sparknews ayuda a editores y periodistas para que puedan identificar innovaciones sostenidas en el tiempo y con significativo impacto social o ambiental. Cada periódico escribe sobre dos iniciativas de su país y después todos los artículos se comparten entre los socios de la alianza.

Organizados en el Impact Journalism Day, los diarios más importantes del mundo publican en el mismo día y en formatos impresos y digitales más de 100 soluciones inspiradoras a problemas concretos. Se han realizado ya 6 ediciones, la última de ellas el pasado 16 de junio.

Además de EL PAÍS, participan Del Asahi Shimbun de Japón, La Nación de Argentina, Le Figaro de Francia, Il Corriere de la Sera de Italia, entre otros muchos e importantes diarios del mundo.

Llevará mucho años cambiar el esquema de negocios que dice que lo escandaloso vende y genera mayor cantidad de lectores y, por consiguiente, una mejor cuenta de resultados.

Pero, por fin es posible ver reflejadas en los medios la repercusión de las acciones realizadas por personas “normales” para mejorar las condiciones cotidianas del contexto en que viven, conocer y difundir la transformación social que esas iniciativas, generosas y constructivas, logran en su entorno y en la vida real de sus semejantes.