¿Qué es una buena vida?

Imagen Pixabay

Esa es la pregunta que se hace Robert Waldinger, psiquiatra y profesor estadounidense en la Escuela de Medicina de Harvard, al inicio de una charla TED donde explicó algunas claves de la investigación más extendida en el tiempo realizada hasta ahora: el Estudio Harvard sobre el desarrollo adulto.

Tema muy interesante sobre cómo construir un vida llena de felicidad y bienestar del que hablé en la pasada Píldora de inspiración.

Waldinger es el director actual del proyecto, que tomó el relevo de sus predecesores de las décadas pasadas. La suerte y la perseverancia de varias generaciones de investigadores mantienen vivo, desde hace 80 años, este estudio.

¿En qué consiste?

Desde 1938 se han seguido y analizado las vidas de 724 hombres año tras año preguntándoles sobre su trabajo, modo de vida y salud. También les fueron realizando estudios médicos para analizar los factores habituales (tensión, colesterol, etc.) y específicos sobre la salud de su cerebro.

Hace unos pocos años, alrededor de 60 individuos de los 724 iniciales seguían vivos y participando en el estudio. ¡!Estamos hablando de personas de 90 años!!

La investigación partió dividiendo en dos grupos a estos individuos. El primero de ellos, jóvenes estudiantes de Harvard que no participaron en la 2ª Guerra Mundial porque estaban terminando sus estudios en dicha institución.

El segundo grupo estaba formado por jóvenes de las zonas más pobres de Boston, procedentes de familias con serios problemas socio – económicos y viviendo en malas condiciones generales.

Las ideas sobre riqueza, fama y esfuerzo en el trabajo parecían marcar las tendencias de opinión sobre la felicidad por aquellos años. Ahora bien, con el paso del tiempo y a medida que unos ascendían socialmente y otros caían a niveles más bajos, los enfoques sobre “sentir felicidad” se fueron modificando. Los diferentes investigadores detectaron un mensaje claro:

Las buenas relaciones nos mantienen más sanos y felices

Una interesante conclusión que ha quedado demostrada con este completo y largo estudio. Lo más interesante es que continúa actualmente en desarrollo con la segunda generación –los cerca de 2.000 hijos de aquellos 724 hombres…

Imagen de Pixabay

Con la inmensa información acumulada y actualizada durante décadas, Waldinger comparte tres lecciones clave sobre las relaciones humanas:

1ª Las conexiones sociales son realmente beneficiosas

Las personas que están más conectadas a la familia, a las amistades, a la comunidad en general, son más felices, están más sanas físicamente y viven más años que las personas que vivían en soledad o tenían relaciones difíciles con su entorno. Esa soledad “interior”, a pesar de estar rodeados de personas, hace que la salud se deteriore antes y el cerebro empiece a fallar a mediana edad.

2ª No importa la cantidad, sino la calidad de las relaciones más cercanas

Tener buenas y sólidas relaciones es altamente beneficioso para nuestro bienestar físico y emocional. El estudio muestra que las personas que estaban más satisfechas en ese aspecto a los 50 años, llegaron a tener más salud cuanto tenían 80.

3ª Las buenas relaciones son beneficiosas para el cuerpo y la mente

De todo lo comentado y de los estudios neurológicos realizados a este grupo de personas durante décadas, surgieron contundentes conclusiones sobre la incidencia clave de las relaciones en la salud y la felicidad.

Imagen de Pixabay

Comprobaron, una y otra vez, que las personas a las que les fue mejor en su vida son las que se apoyaron en su familia, en sus amistades y en su comunidad.

Como expresó Robert Waldinger, ¡!!la buena vida se construye… con buenas relaciones!!!

Entrenar el carácter


Imagen Pixabay

En la pasada Píldora de Inspiración comentamos que desde hace años numerosas corrientes de la educación y del pensamiento están alertando de que vivimos en una sociedad “blanda”. Determinadas actitudes como la sobreprotección a los hijos, el victimismo, el autoengaño y la homologación del conocimiento y del rendimiento por el nivel más bajo, por poner sólo algunos ejemplos, reflejan que algo no está funcionando bien en nuestra sociedad.

En esta especie de infancia o adolescencia mimada continua –a pesar de la edad cronológica de la persona- sólo crece la baja autoestima, el sufrimiento y el egoísmo. Cualidades poco favorables para afrontar una época de cambio o un cambio de época. Independientemente de cómo lo llamemos, lo que sin duda estamos viendo es que la velocidad del cambio es cada vez mayor y quien no lo afronte con decisión y coraje, quien no se prepare adecuadamente y no se adapte puede quedar fuera.

Durante una conferencia que impartí sobre neuroliderazgo, uno de los asistentes me preguntó cómo podía entrenar la resiliencia. Respondí haciendo una comparación con cualquier tipo de entrenamiento físico. La única manera de conseguir buenos resultados en el fitness es enfrentarnos a la realidad y practicar, practicar, practicar una y otra vez añadiendo dificultades en número de repeticiones o sucesión de varios ejercicios concatenados, por ejemplo. Con ello robustecemos determinados músculos o ganamos en flexibilidad.

Para entrenar la resiliencia los libros de autoayuda, las charlas motivacionales, las terapias u otras técnicas similares están bien, pero sirven relativamente de poco. Contribuyen, sin duda alguna, para calmar la ansiedad o la frustración o el agobio… Pero la realidad con sus circunstancias sigue estando delante y hay que afrontarla por uno mismo, sin más.

No hay escapatoria. Tenemos que pasar por el ojo de la tormenta y padecerla…..

En mi experiencia, tanto propia como profesional entrenando la calidad de las personas, he comprobado que los mayores aprendizajes y los que más huella dejan en nuestro carácter fueron producto de las dificultades y frustraciones que hemos tenido que superar en cada momento de nuestra vida para seguir adelante.

Leí hace unos días una entrevista a Pilar Gómez Acebo, a quien valoro mucho, donde decía que no estamos preparados para recibir un “no”, que hemos atrofiado la resiliencia porque es un músculo que no usamos. Y esto lleva a que el nivel de autoestima general sea muy bajo en España –los últimos de Europa según comentaba Pilar.

De la baja autoestima viene el autoengaño. No querer ver la realidad tal como es induce a una frustración continua y de ahí a la depresión….poco camino queda. Es alarmante el consumo de antidepresivos que se ha triplicado en la última década en España. Estos medicamentos sólo aplacan los síntomas, pero no son la solución.

Parece que tenemos una “solución mágica” dando mensajes positivos constantemente.  De nada sirve camuflar ni negar las circunstancias. Más tarde o más temprano la vida nos presenta con toda crudeza lo que tenemos que afrontar y en esos momentos hay que tener confianza en que seremos capaces de superar los retos.

En esta línea de pensamiento se mantiene Toni Nadal, quien en una charla TED sobre el valor del esfuerzo, contaba que a su sobrino le decía las cosas tal cual eran. Le evitaba el autoengaño para prepararse mental y técnicamente ante unas circunstancias que la realidad le mostraría sí o sí, aunque a ellos no les gustara.

Su labor con Rafa Nadal, como él dice, no era el aspecto técnico, sino entrenarle el carácter. ¿Cómo?

  • Aceptando la realidad por difícil que fuera para buscar soluciones,
  • Evitando el autoengaño
  • Eliminando las justificaciones y quejas
  • Entrenando en las peores condiciones
  • Fortaleciendo el carácter para mejorar la capacidad de aguante
  • Entrenando con perseverancia, esfuerzo y disciplina.

Sin duda alguna parece que lo hizo muy bien, ¿verdad?

Una joven promesa de la tecnología

Imagen Ananya Chadha Twitter

En la pasada Píldora de inspiración hicimos un repaso de las distintas vertientes de la solidaridad y la contribución activa que están aportando las generaciones más jóvenes.

Han desfilado los nombres de Guillermo Martínez, Gino Tubaro y Mateo Salvatto entre otros, quienes, con creatividad e ingenio sorprendentes, hicieron realidad dispositivos y aplicaciones que facilitan la vida a muchas personas con problemas de movilidad y/o de limitaciones auditivas.

El espíritu que guía Píldoras de inspiración es el cambio positivo en la realidad que nos rodea. Construir un mundo más justo y más dispuesto a tender una mano al que sufre.

La historia de hoy tiene nombre de mujer y está protagonizada por Ananya Chadha. Es una joven canadiense de tan sólo 16 años que piensa que “la única manera de crear un futuro mejor para la humanidad es incrementar la inteligencia humana”.

Sorprende ver esta actitud tan positiva y decidida en una adolescente ¿verdad?

Ananya forma parte de un ambicioso programa de “aceleración de personas” que promueve The Knowledge Society, una incubadora de innovación especializada en desarrollar el talento y habilidades de la próxima generación de emprendedores de entre 13 y 17 años.

La labor de esta joven está enfocada en el desarrollo de la interfaz cerebro – ordenador, es decir, la pasarela de comunicación directa entre un cerebro conectado a un dispositivo externo.

Actualmente Ananya es la desarrolladora más joven especializada en este tipo de interfaces. Podemos ver un video de Discovery Channel donde esta adolescente explica cómo utiliza sus ondas cerebrales para encender y apagar música o manejar un coche de juguete de control remoto.

También Microsoft y Udacity han apoyado algunos proyectos de esta estudiante dirigidos hacia el desarrollo y la construcción de coches y prótesis controlados por el cerebro, además de juegos de realidad virtual.

Pero el interés de Ananya no se queda sólo en el campo de la interfaz cerebro-ordenador, sino que se extiende también a otros ámbitos como la genómica y la tecnología blockchain.

Durante sus prácticas como estudiante en investigación genética dentro del Hospital de Toronto para niños, pudo aprender de varios expertos en bioinformática y desarrolladores de learning machine.

Ananya comenta que una parte relevante de la comunidad científica está en transición hacia el uso de la inteligencia artificial como un método para detectar mutaciones en el ADN.  Considera que este podría ser un camino, lógicamente todavía no explorado al completo, para encontrar cura de enfermedades provocadas por esas mutaciones.

Su aspiración es crear una empresa que impacte positivamente en la vida de millones de personas. Por eso su máximo foco está en construir las habilidades y el conocimiento necesario para hacerla realidad.

Comunicación más allá de las discapacidades físicas

Presentación de ¡Háblalo!

Existe un amplio número de personas a las que no resulta fácil estar en comunicación. Importantes limitaciones en la audición o el habla les impiden relacionarse “normalmente” con los demás y necesitan el lenguaje de signos.

De la comunicación más allá de las discapacidades físicas hablamos en nuestra Píldora de inspiración .

Este ha sido el afán de Mateo Salvatto, joven argentino, de tan sólo 19 años, que recibió el Premio Innovador Humanitario del Año otorgado por MIT Technology Review a menores de 35 años.

Presentación de ¡Háblalo!

Mateo fundó y dirige la empresa Asteroid Technologies , especializada en robótica y alfabetización digital. Hace un par de años creó la aplicación ¡Háblalo! que transforma el móvil en una herramienta que habla y escucha por la persona con alguna limitación auditiva.

¿Cómo le surgió esta idea?

La madre de Mateo es profesora de sordos e intérprete de lenguaje de signos desde hace varias décadas. Esto le llevó a conocer de primera de mano los sufrimientos de estas personas para realizar tareas absolutamente simples y cotidianas.

En su tiempo libre este joven estudiante, con un elevado espíritu solidario, se dedicó a programar una aplicación, cuyos primeros usuarios fueron su propia madre y sus amigos sordos más próximos.

Imagen de Hablaloapp

¡Háblalo! Tiene una serie de mensajes preestablecidos para hacer muy ágil la comunicación y cuenta con un sistema de traducción “texto a voz – voz a texto”. En el video “Presentando Háblalo” se explica cómo funciona.

Algo muy interesante es que no se necesita conexión a internet. Esta característica facilita mucho su acceso en determinados entornos económicamente desfavorables.

¡Háblalo! es una aplicación gratuita. Tiene más de 50.000 descargas en Google Play y usuarios en más de 45 países y funciona en varios idiomas.

Imagen de ¡Háblalo! App

La idea de Salvatto es hacer esta aplicación más universal y global. De ahí que siga desarrollando versiones para diferentes sistemas operativos móviles y para PC. Por ahora sólo está disponible en Android.

¡!Y no se conforma sólo con esto!!

Mateo también está diseñando controles más sencillos para usuarios con problemas motrices. Es decir, que la interfaz pueda variar según las necesidades de una persona con parálisis cerebral o las que pueda tener una persona sorda.

Sorprendente ¿verdad?

Mateo fue campeón de robótica y es también asesor en el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación de la provincia de Buenos Aires.

¡!Una muy interesante y prometedora trayectoria para un joven de su edad!!

En la web de Asteroid Technologies se puede leer “Viajando por el espacio creando tecnologías innovadoras que financian tecnologías gratuitas para personas con discapacidad”

Desde luego, una inspiradora y altruista misión la que tienen por delante Mateo Salvatto y su equipo. Solidaridad, generosidad e innovación al servicio de quienes padecen limitaciones físicas.

¡!Un mundo más humanitario de la mano de la tecnología!!

Balance vital del año

Imagen de Pixabay
Imagen de Pixabay

Estamos a punto de cerrar 2018 y en la sección Píldoras de Inspiración del programa enComunicación hablamos de cómo hacer el Balance vital del año.

En esta época es muy normal hacer un repaso de lo que hemos vivido. Las personas que nos han acompañado y las que se han marchado, los pasos que hemos dado en nuestro crecimiento personal y profesional, los sueños que se han cumplido, …y también lo que no hemos podido lograr y las lecciones que hemos aprendido de nuestros propios errores.

Como si se tratara de un Balance financiero, abrimos las cuentas del Activo y del Pasivo de lo que ha sido nuestra vida en este año para responder a preguntas esenciales y colocar nuestras respuestas en uno u otro lado. Así, sabremos de manera muy gráfica qué energía nos impulsa hacia adelante y qué opciones tenemos que superar.

Propongo realizar este balance vital en cuatro niveles de profundidad.

En el plano material y físico:

  • ¿Cómo es nuestra salud? ¿Cómo la cuidamos? ¿De qué manera nos nutrimos y vivimos una vida sana?
  • ¿Cómo está nuestra casa? ¿Vivimos en una situación cómoda? ¿Cómo mantenemos nuestro espacio vital en ella?
  • ¿Cómo están nuestras finanzas? ¿Qué situación económica tenemos? ¿Cómo administramos nuestras entradas y salidas de dinero?
  • ¿Y nuestro trabajo? ¿Es todo lo agradable que nos gustaría o podríamos cambiar a algo mejor? En el caso de no tenerlo, ¿Cómo podemos acceder a un empleo o crear el nuestro propio?

Pasamos de lo tangible a lo intangible ahora con el plano emocional:

  • ¿Cómo están nuestras relaciones?
  • ¿En qué entorno familiar vivimos ¿Cómo nos sentimos con nuestros padres, parejas, hijos, hermanos…?
  • ¿Cómo son nuestras amistades? ¿podemos contar con ellas en momentos que necesitamos escucha y apoyo?
  • ¿Cómo es nuestra relación con los colegas de trabajo?

En el plano mental:

  • ¿Qué hemos aprendido o qué necesitamos aprender para estar al día en nuestra profesión o en nuestras aficiones?
  • ¿Nos hemos “reciclado” en aprendizajes técnicos?
  • ¿Hemos viajado a algún país distinto al nuestro? ¿qué hemos vivido y aprendido allí en comparación objetiva con nuestro entorno geográfico habitual?

Por último, en el plano espiritual o más trascendente:

  • ¿Hemos sido altruistas con los demás? ¿Hemos colaborado como voluntarios con alguna iniciativa solidaria?
  • ¿Hemos ayudado a personas cercanas o no tan cercanas a la hora de escuchar sus problemas o de animarlas u orientarlas en algún aspecto práctico?
  • ¿En qué medida hemos vivido experiencias trascendentes o de desarrollo personal en el año?
  • ¿Nos hemos conectado con nosotros mismos a través de la meditación, de la contemplación de la Naturaleza o de alguna actividad creativa?

Con esta “auditoría interna” podremos evaluar aciertos y frustraciones que hemos tenido en las diferentes áreas de nuestra vida. Nuestro objetivo es disfrutar de una vida plena y feliz. Y, para alcanzar la felicidad, primero tenemos que identificar los obstáculos que se interponen en el camino, solucionarlos en la medida que sea posible y centrarnos en los aspectos positivos para vivirlos en plenitud, potenciando nuestro optimismo y autoestima.

Educar para la vida

Imagen César Bona en Web del Maestro CMF
Imagen César Bona en Web del Maestro CMF

 

En Píldoras de Inspiración del programa enComunicación hablamos de la celebración del Día del Maestro el pasado 27 de noviembre. Desde este blog quiero agradecer a aquellas maestras y profesora/es que tuvieron un importante papel en mi vida, me impulsaron a aprender y desarrollarme como persona.

Y de la labor tan importante que realizan los maestros quiero destacar el caso de César Bona, reconocido hace tres años como uno de los finalistas del prestigioso Global Teacher Prize. Es uno de los maestros referentes de España por su carácter innovador y comprometido que ha inspirado a sus alumnos y a la comunidad, por sus libros y sus conferencias.

Le he visto en algunas entrevistas muy interesantes. Por eso quiero compartir varios mensajes relevantes.

El primero de todos.  Bona considera que un maestro es “la persona que inspira para la vida”

Coincido plenamente con él por la visión actual que tengo de algunas de mis maestras del colegio de EGB de entonces. Estoy segura de que todos recordaremos algún maestro que nos haya dejado buenos recuerdos en nuestro paso por la escuela. Hasta puede que lo que nos enseñó nos haya servido en algún momento importante de nuestra vida.

Aquí yo también diferencio la palabra “maestro” de la palabra “profesor”. Me resulta mucho más cercano el maestro porque el recuerdo es de mi infancia y seguirán siéndolo a pesar del paso del tiempo. En cambio, la palabra profesor adquiere otra connotación distinta en niveles superiores de educación y puede suponer una cierta lejanía humana respecto de la figura del maestro.

Otra idea interesante de César Bona es que conjuga tres aspectos imprescindibles: educación, sociedad y vida. Menciona una frase muy significativa “La escuela es el mejor lugar para ayudar a las familias a educar a los niños”

La familia es, sin duda alguna, el primer órgano educativo que tenemos desde nuestro nacimiento. Ahí es donde se colocan los cimientos de nuestra educación personal, social y en valores. Después, vamos a la escuela a aprender más conocimientos y reforzar los valores en la convivencia.

Por eso es tan importante que familia y escuela trabajen en equipo. La finalidad de ambas debería ser Educar para la vida.

Además, comparto con César que ser maestro es un gran privilegio y una gran responsabilidad. “Ser”, ese es el matiz para mí más relevante en la educación. Hay muy buenos maestros que sienten vocación y son auténticos profesionales en su día a día. Y les tenemos que reconocer el importante esfuerzo y trabajo que hacen para la sociedad siempre, no sólo en el Día del Maestro –o el Día Internacional del Profesor según la mención de Naciones Unidas-.

Para finalizar, uno de los muchos mensajes inspiradores de César Bona, “debemos mirar cada uno dentro de nosotros mismos para dar todo lo mejor que llevamos y transmitirlo a los niños. De esta manera, los niños también responderán con todo lo mejor de sí mismos y esto se transmitirá a la sociedad”

 

 

Aprender ciencia: una terapia para niños hospitalizados

Imagen Cienciaterapia.org
Imagen Cienciaterapia.org

 

La salud es importante para todos, pero mucho más en la infancia, etapa de desarrollo y crecimiento físico sin igual en la vida humana.

Pero no siempre sucede así. Las enfermedades, algunas muy graves y severas, afectan también a los niños y les obliga a pasar largos períodos en el hospital. Esto influye en la vida familiar, el ritmo escolar y sobre todo en el estado anímico de ellos y sus padres.

Seguro que todos conocemos alguna ONG que está haciendo una estupenda labor para aliviar el dolor, la tristeza y el aislamiento que sufren estos niños en los hospitales.

En Píldoras de inspiración del pasado programa enComunicación hablamos de Cienciaterapia que se dedica a la difusión divertida de la ciencia a través de talleres lúdicos a niños hospitalizados.

La iniciativa surgió de Jesús Ángel Gómez, un joven químico que puso en marcha talleres con psicólogos, médicos y educadores. Se busca un fundamento científico atractivo para hacer experimentos y a partir de ahí se pone en práctica con elementos caseros como vinagre, globos, Cd’s,…

A los niños les entra la curiosidad de investigar al mismo tiempo que aprenden ciencia de una manera clara y muy sencilla. Así, la química, biología, matemáticas o la física, adquieren una nueva dimensión para estos pequeños.

Al mismo tiempo supone un alivio de sus dolores y la situación que les mantiene hospitalizados. Mejora su estado de ánimo y el de sus familias haciendo más positiva la recuperación y la estancia en el centro.

Hasta el momento, según se menciona en la web de Cienciaterapia, han sido beneficiados 4.100 pacientes en distintas unidades oncológicas, pediátricas y de salud mental infantil en 9 hospitales.

Para la divulgación científica al público infantil la ONG selecciona profesionales voluntarios que tienen las habilidades necesarias tanto en conocimiento como en comunicación con los niños. Les proporciona una formación específica en docencia y acompañamiento hospitalario.

Un aspecto importante es que reciben continua formación psicológica, sanitaria y científica para realizar su labor divulgadora y de acompañamiento.

Cienciaterapia ha conseguido varios premios, menciones y reconocimientos, pero lo más importante ha sido y seguirá siendo la gratitud y la alegría de los niños por la divertida manera de aprender aspectos de la ciencia.

Sin duda, la iniciativa de Jesús Ángel con su equipo es fuente de una clara inspiración y alegría en estos niños y sus familias para continuar adelante en las más adversas circunstancias de salud.

 

 

Música para la paz

En Píldoras de Inspiración del programa enComunicación continuamos la búsqueda para descubrir y compartir historias humanas muy bellas de diversos rincones de la tierra, incluso en los más complicados.

Zohra
Imagen de www.zohra-music.org

En esta ocasión encontramos la inspiración en Afganistán. Las ideas que asociamos a este país son guerra, régimen talibán, discriminación hacia las mujeres, miles de refugiados…. etc.

Pues bien, esto ha sido así desde hace varias décadas.

Sin embargo, en la actualidad se abrió un camino a la esperanza.  La pasada semana el presidente Abdulá anunció en la Asamblea General de Naciones Unidas el inicio de las conversaciones de paz y reconciliación.

Pero, desde hace ya tiempo, muchas mujeres afganas pudieron comprobar que la ilusión y la esperanza de una sociedad mejor y más justa no esperan los movimientos políticos ni los anuncios grandilocuentes, sino que surgen de la manera más insospechada.

En 2008 Naser Sarmast inició una Escuela Musical financiada por el Banco Mundial. En 2010 se convirtió en el Instituto Nacional de Música de Afganistán (ANIM) para la enseñanza de música clásica occidental y oriental. Entre sus patrocinadores se encuentran el Banco Mundial, el British Council y la UNESCO.

Y fue en esa iniciativa donde surgió la Orquesta Zohra, cuyo nombre en mitología afgana significa “diosa de la música y de las artes”.

Está formada por niñas y jóvenes de 13 a 20 años –algo muy difícil de llevar a cabo en un país que rechaza a las mujeres en casi todos los ámbitos-. Su directora, una joven de 21 años, tuvo que desafiar muchos prejuicios y vencer innumerables obstáculos, entre ellos su familia, para lograr su objetivo y dedicarse a la música.

En general, la integran niñas huérfanas, sin hogar y también algunas con buenos ingresos económicos o provenientes de familias de elevado nivel social. Todas comparten el mismo techo y las mismas enseñanzas musicales.

La repercusión de esta orquesta traspasó las fronteras de su país. El año pasado realizó su primer viaje internacional para tocar durante la clausura del Foro Económico Mundial en Davos.

Es así, como esta maravillosa iniciativa ha transformado las vidas de estas muchachas y, pretende ir a más largo plazo para crear conciencia sobre los derechos de las mujeres en la sociedad afgana y, más allá de esto, conseguir el cambio de la percepción internacional sobre su país.

Cada año el ANIM recibe un promedio de 300 – 400 solicitudes de ingreso, pero sólo 50 son las plazas disponibles para formar parte de la Orquesta Zohra y de once grupos musicales más.

Serán necesarios muchos años para reeducar a la ciudadanía afgana en valores de tolerancia con las mujeres y en una visión más abierta de su rol moderno en la sociedad. El primer paso será replantear la educación de las niñas. Labor que no estará exenta de dificultades y críticas por parte de una población que aún conserva una mentalidad talibán.

Pero, estoy convencida de que, con esta iniciativa se han dado los primeros pasos sólidos para lograr que el respeto a las diferencias y la convivencia en paz y armonía, sean algo cotidiano en Afganistán.

Una vuelta al cole muy especial

La sección Píldoras de Inspiración ha comenzado ya en la 8ª temporada del programa enComunicación estrenando emisora en Capital Radio Comunidad Valenciana.

Hace poco más de una semana vivimos la vuelta al cole  un año más. Como es habitual en cada familia, hubo que preparar ropa, libros y, en general, todo el material escolar para iniciar un nuevo curso, gran parte del cual sólo servirá durante un único año…

Pero ¿sería posible reciclar los libros de texto y de lectura para que otros niños, jóvenes y adultos los puedan utilizar?

Pues sí, ese reciclado es posible, como lo demuestra la historia que quiero compartir hoy con todos vosotros.

José Alberto Gutiérrez, un antiguo conductor de recogida de basuras de Bogotá, desde hace dos décadas recupera y repara libros que encuentra en la basura para llevarlos a los colegios, bibliotecas y centros de lectura en su país.

Son más de 450 instituciones las que ya se han beneficiado de esta iniciativa que se está extendiendo también a Perú a través de la Red de Amigos.

A José Alberto se le conoce también como “El señor de los libros”.  En la biblioteca comunitaria de su casa acumula miles de libros en poco más de 15 metros cuadrados. Tanto es así que hace 10 años creó la Fundación “La Fuerza de las Palabras” …. ¡!El inmenso poder y expansión de la comunicación hasta dónde puede llegar!!

 ¿Cómo se trabaja en esta fundación?

En primer lugar, reciben la petición desde cualquier lugar de Colombia de alguna persona que quiera donar libros o que se los regalen.

Una vez recibida la solicitud, la familia Gutiérrez y voluntarios de la Fundación seleccionan los libros infantiles, científicos o literarios más útiles para los usuarios finales.

En cuanto al envío, según sea la distancia, los miembros de la organización llevan los libros en sus vehículos particulares o buscan la manera mejor para que el envío resulte gratis.

Desde febrero de este año, nuestro protagonista tiene más tiempo para hacer su formidable labor. Fue despedido de la empresa de Bogotá donde trabajaba y ahora dedica su tiempo a proyectar una Biblioteca Museo en esa ciudad. Su idea es montar un taller de reciclaje, banco de libros y una exposición de reliquias literarias para seguir llevando la lectura a los sectores más vulnerables de Colombia.

Gutiérrez es un firme convencido de que la mejor herencia que podemos dejar a los niños será siempre la educación.

Por eso, en esta época de “vuelta al cole” me gustaría destacar el importante esfuerzo que supone para millones de personas de todo el mundo acceder a la enseñanza y disponer de los recursos económicos y materiales necesarios.

Gracias a la iniciativa de José Alberto Gutiérrez y, también, a la de innumerables y entusiastas personas en distintas partes del mundo, son muchos los niños y niñas de entornos desfavorables que pueden ir a la escuela. Con la labor de nuestro protagonista de hoy, sin duda, estamos construyendo un presente y un futuro mejor para ellos.

El Poder de la Palabra

Hemos llegado al final de la séptima temporada del programa enComunicación y en la última píldora de inspiración compartí una historia que me conmovió profundamente, sobre todo, al conocer las circunstancias de vida de la protagonista. ¡Una auténtica heroína!

Se trata de Malala Yousafzai, reconocida como una de las personalidades más influyentes del mundo por la revista Time en 2013 y galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2014.

Esta joven nació en Pakistán. Una sociedad que no ofrece las mismas oportunidades ni derechos a las niñas y a los niños. Alentada por su familia, pudo ir a la escuela. Pero pronto, la situación política en esa región sufriría las consecuencias de la lucha armada de grupos fundamentalistas.

Desde el año 2009 – a través del documental del New York Times “Pérdida de clases. Muerte de la educación de la mujer”– Malala empezó a tomar un papel activo en su comunidad debido a que los talibanes cerraron escuelas privadas y prohibieron la educación para las niñas.

A los 13 años empezó a escribir un blog para la BBC con el seudónimo de Gul Makai. Allí relataba como era la dura vida en su pueblo natal, en especial para las niñas que querían ir al colegio.

Por estas acciones, los fundamentalistas la pusieron en su punto de mira.

El 9 de octubre de 2012 marcaría un antes y un después en la vida de nuestra protagonista: de regreso de sus clases, un talibán atentó contra ella hiriéndola gravemente en la cabeza. Dos de sus compañeras sufrieron también serias heridas. Cuando las trasladaron urgentemente a un hospital comenzaron las protestas en la zona del colegio donde acudían esas niñas.

Esto despertó el interés internacional recibiendo apoyos de personalidades como Desmond Tutu, Barack Obama, Hillary Clinton, entre muchas de las voces que condenaron este atentado y clamaron a favor de Malala.

Su vida corría peligro porque podrían volver a intentar matarla. Necesitaba además una cirugía reconstructiva de su cara. Por ello, a los pocos días la llevaron a un hospital del Reino Unido, donde milagrosamente se recuperó.  Y, unos meses después de recibir el alta, comenzó a estudiar en una escuela secundaria de Londres.

Es una historia muy intensa para una niña de tan sólo 13 años, ¿verdad?

En las más peligrosas circunstancias que una persona podría encontrarse, ella desarrolló una decidida lucha por el derecho de las niñas a la educación. Sin duda, su labor sirve de ejemplo para todos.

Pronunció un discurso en Naciones Unidas  realmente conmovedor. Cada una de sus frases son fuente de inspiración para superar las más adversas circunstancias. Está firmemente convencida de que debemos creer en el poder y la fuerza de nuestras palabras porque con ellas y con nuestras acciones podemos cambiar el entorno que tenemos alrededor.

La ONU declaró la fecha del 12 de julio como el “Día de Malala” y ella se comprometió anualmente a poner de relieve la situación de las jóvenes y niñas más desfavorecidas en el mundo. De hecho, la Fundación Malala proclama que “Si una sola niña con educación puede cambiar el mundo, ¿qué pueden hacen 130 millones de niños y niñas?”

Efectivamente, si estamos convencidos de nuestros valores y ellos nos impulsan a hacer algo por el bien de la sociedad, tenemos que defenderlos, expresar nuestros ideales y actuar en consonancia. Poco a poco, aparecerán las circunstancias y los foros donde hacer oír nuestra voz y contribuir a cambiar nuestra sociedad para bien.

En mayo visité el edificio de Naciones Unidas en Nueva York y leí sus palabras, que figuran en una de las paredes: “Un niño, un profesor, un bolígrafo y un libro pueden cambiar el mundo”

Finalizo este post con la idea de Malala que más me ha inspirado al conocer su historia y la actividad que desarrolla hoy:

“Cuando la debilidad, el miedo y la desesperanza mueren, la fuerza, el poder y el valor nacen”